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Ayuno

 

EL AYUNO ES UN CAMINO HACIA LA SALUD

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El ayuno ha sido practicado desde tiempos inmemoriales por la mayoría de los pueblos del mundo

Durante el ayuno,otorgamos a nuestro organismo un descanso fisiológico que le permite poner en marcha los procesos de limpieza, regeneración y desintoxicación necesarios para recobrar la salud. El ahorro energético que le supone al organismo no tener que gastar energía en los procesos digestivos, le permite canalizarla hacia los procesos de limpieza. Durante el ayuno se desintoxica, se recupera se recupera y se pone a punto, 

Aunque durante el ayuno hídrico la única ingesta exterior es agua destilada, el organismo no deja de comer ya que sigue alimentándose de sus propias reservas. Al tiempo que renueva energías a través del contacto con los cuatro elementos de la Naturaleza, tierra, agua, aire y sol. 

Por instintos los niños y los animales dejan de comer cuando están enfermos y mientras el organismo repara aquello que necesita ser reparado.

PROGRAMAS DE AYUNO

SEMANAL 6 días y 5 noches

¿Qué incluye?

  • Estancia de 6 días / 5 noches 
  • Estudio inicial y supervisión clínica constante.
  • Pensión completa bajo plan nutricional elegido.
  • Plan personalizado de dieta asociada preparativa y posterior al ayuno.
  • Actividades físicas y de ocio diarias
  • Charlas didácticas sobre salud y estilo de vida.
  • Complementación con terapias alternativas y complementarias

La estancia semanal tiene una duración de seis días, un tiempo ideal para una depuración óptima de su organismo con cualquiera de nuestros programas nutricionales de ayuno. Alojamiento de cinco noches en una acogedora casa rural. Incluye las actividades físicas, el régimen nutricional, las conferencias, supervisión clínica, los talleres y todos los servicios del programa excepto las terapias y masajes complementarios. Entrada domingo a las 16:00 horas

Salida viernes a las 12:00 horas 

PRECIO BASE: 660 € 

Habitación con baño compartida

Suplemento por habitación individual 120 €

PRIMARIO 8 DÍAS. 8 días y 7 noches

¿Qué incluye?

  • Estancia de 8 días / 7 noches
  • Estudio inicial y supervisión clínica constante.
  • Plan personalizado de dieta asociada preparativa y posterior al ayuno.
  • Pensión completa bajo plan nutricional elegido
  • Actividades físicas y de ocio diarias.
  • Charlas didácticas sobre salud y estilo de vida.
  • Complementación con nuestras Terapias alternativas y complementarias

La estancia 8 días,  tiene una duración ideal para una depuración óptima de su organismo con cualquiera de nuestros programas de ayuno. Alojamiento de siete noches en una acogedora casa rural  Incluye las actividades deportiva, el régimen nutricional, las conferencias, supervisión clínica, los talleres y todos los servicios del programa excepto las terapias y masajes complementarios.

Entrada domingo a las 16:00 horas

Salida domingo a las 12:00 horas 

PRECIO BASE: 880 € 

Habitación con baño compartida

Suplemento por habitación individual 130 €

 

FIN DE SEMANA  3 días y 2 noches

¿Qué incluye?

  • Estancia de 3 días / 2 noches
  • Pensión completa bajo plan nutricional elegido.
  • Actividades físicas y de ocio diarias.
  • Charlas didácticas sobre salud y estilo de vida.

La estancia fin de semana, tiene una duración de 3 días, un tiempo ideal para iniciarse al ayuno o a una dieta depurativa. Alojamiento de 2 noches en una acogedora casa rural. Incluye las actividades deportivas, el régimen nutricional, las conferencias, supervisión clínica, los talleres y todos los servicios del programa excepto las terapias y masajes complementarios.

Entrada viernes a las 16:00 horas

Salida domingo a las 12:00 horas 

PRECIO BASE 330 €

Habitación con baño compartida

Suplemento por habitación individual: 110€

PROGRAMAS NUTRICIONALES

Versión Ayuno hídrico:
Ingestión de agua destilada

Versión Monodieta:
Desayuno a base de zumo recién exprimido Cena a base de caldos naturales

Desayuno, almuerzo y cena a base de arroz integral

Desayuno, almuerzo y cena a base de fruta fresca de temporada

Versión Dieta de Crudos:
Desayuno y cena a base de fruta fresca Almuerzo a base de ensalada variada

ACTIVIDADES

Actividades Físicas
Rutas diarias de senderismo (cada día una distinta)
Sesiones diarias de Yoga, o estiramientos

Charlas / Conferencias
Hábitos saludables
Control sobre el estrés
Alimentación consciente

Actividades Grupales
Actividades lúdicas
Actuaciones y entretenimiento
Tiempo libre

AGENDA DIARIA

Despertar 

Actívidad La mañana empieza con actividades suaves, estiramientos, yoga, paseos… Te ayudarán a empezar el día activo

Descanso Recupera fuerzas durante las horas centrales del día o aprovecha para disfrutar de una de nuestras terapias complementarias.

Aprendizaje La tarde empieza con charlas sobre nutrición natural, aprende a cuidar tu cuerpo tras el programa.

Disfrutar de tu tiempo Reservamos un tiempo para tí, es tu momento para leer, contemplar la naturaleza o darte un chapuzón en la piscina.

Diversión Las actividades de la noche te harán terminar el día con una sonrisa: convivencia, juegos, documentales..y mucho buen humor!

¡Buenas noches! Descansa y recuerda que incluso durante la noche nuestro equipo está disponible para tí.

Entrada al ayuno

Es necesario descender poco a poco al ayuno, especialmente si queremos hacer un ayuno mediano o largo. Conseguiremos así reducir la aparición de las crisis de desintoxicación y eliminaremos al máximo posible el contenido en residuos intestinales. Con el descenso lento disminuimos al máximo la frecuencia de aparición de síntomas molestos o dolorosos (dolores de cabeza, náuseas, dolores en los riñones…).

En un paso brusco al ayuno los órganos de eliminación (hígado, riñones, pulmones, piel) pueden verse sobrecargados. Los síntomas de desintoxicación vistos antes ocurren sobre todo en las personas muy intoxicadas.

Recomendamos hacer una entrada suave con un régimen suave (régimen asociado: frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos; eliminando progresivamente carnes, pescados, huevos y lácteos), seguidos por unos días de crudos y finalmente de frutas. La entrada lenta es especialmente necesaria en las personas muy intoxicadas o en las que toman medicación. No es tan imprescindible en personas jóvenes, sin enfermedades graves o que llevan una alimentación sana. Aunque no hay que violentar nunca al cuerpo.

Con el descenso lento, además de disminuir los síntomas de desintoxicación evitaremos la utilización de enemas.

Algunas personas, de todas maneras, se ven sorprendidas con crisis durante la preparación al ayuno que les obliga a entrar directamente al ayuno. El cuerpo manda y dirige el camino.

El ayuno resumido

EL AYUNO EN LA HISTORIA
El ayuno ha tomado parte de la vida diaria de la humanidad, especialmente en los momentos de rituales y ha sido utilizado en la triple vía de limpieza corporal, descontaminación mental y búsqueda de claridad espiritual.

Durante siglos se ha ayunado en la preparación de ceremonias y ritos de diversas religiones y filosofías de vida que lo contemplan en mayor o menor medida. Es y ha sido practicado entre los chamanes de los más diversos lugares a lo largo y ancho de toda la geografía del planeta, especialmente como preparación de festividades concretas durante el año o para celebrar rituales de curación o rituales de acceso al “mundo paralelo” al que acuden en “búsqueda de la visión”.

También es y ha sido utilizado en los rituales y en las ceremonias de iniciación de muchas culturas del mundo. La abstinencia de alimentos formaba también parte de los ritos de fertilidad en algunas ceremonias primitivas. Muchas de esas ceremonias se practicaban en los equinoccios de primavera y otoño y han perdurado durante siglos.

Durante los primeros tiempos de la era cristiana la práctica del ayuno de veinticuatro horas era muy común. Es lo que se llamaba en latín: “Jejunium a vespera ad vesperam”. Ayunar desde el atardecer de un día al atardecer del siguiente.

En tiempos cercanos son muy conocidos los repetidos ayunos, en forma de huelgas de hambre, llevados a cabo por Mahatma Gandhi, en su camino de no violencia, de ahimsa, para liberar a la India del gobierno de Gran Bretaña mediante una revolución pacífica. Utilizó el ayuno como “arma” en su resistencia pacífica y de no colaboración con el gobierno británico y demostró ser un verdadero “guerrero pacífico”.

Gandhi, que además de sus ideas pacifistas era vegetariano y tenía amplia experiencia en los cuidados naturales de la salud, utilizó el ayuno en apoyo de sus ideales de libertad para la India. En su poco conocida faceta de especialista en la salud, señala “No debemos llenar el aparato digestivo con alimentos innecesarios. 

Tenemos que comer solamente tanto como nos sea necesario y no más. Con frecuencia comemos de más, o ingerimos cosas imposibles de digerir, sin darnos cuenta. Un ayuno ocasional, por ejemplo de una vez por semana o una vez cada quince días, nos permitirá mantenernos equilibrados. Si no nos resulta posible ayunar un día entero, podemos saltarnos una o más comidas durante el día”.

EL AYUNO UN CAMINO OLVIDADO HACIA LA SALUD
Pedro Laín Entralgo, gran especialista en Historia de la medicina y en Antropología médica, escribe: “A comienzos del siglo XIX… vigente desde los hipocráticos, la restricción alimentaria en las enfermedades agudas seguía siendo la regla…”

Hipócrates, según el Dr. Honorio Gimeno, uno de los médicos naturistas más reconocidos de nuestro país, “preconizó la utilización del ayuno, el pan integral y las frutas y hortalizas crudas y aconsejó que en cuestiones de alimentación se atendiese al instinto del enfermo. En lo fuerte de la enfermedad, conviene alimentación muy débil o la supresión absoluta de todo alimento. En las diarreas intensas la ingestión de manzana cruda. En invierno y en primavera, se puede comer más que en verano y en otoño. Cuando se tiene fiebre, el mejor alimento es el jugo de frutas. Si un enfermo se ha adelgazado bastante por enfermedad larga, no tiene que comer demasiado para recuperarse antes, sino que ha de hacerlo con precaución. Cuando la enfermedad no es muy importante y evoluciona en sentido favorable, el médico no ha de emplear muchos remedios; es mejor que actúe la fuerza vital natural, a ser posible, por sí sola. Dicha fuerza se conoció después en versión latina como “vis medicatrix naturae”.

En el siglo XVII, el ilustre físico Paracelso llamaba al ayuno “el gran remedio”.

¿QUÉ OCURRE DURANTE EL AYUNO?
El ayuno es un tiempo de eliminación o “limpieza” interna. El organismo indica que no es momento de introducir comida sino de eliminar las sustancias de desecho y los residuos tóxicos acumulados con el tiempo. Con el ayuno hacemos una puesta a punto del organismo o un “cerrado por limpieza e inventario” o “cerrado por reparaciones”. Las agresiones de la vida moderna son de por sí suficientes para producir una intoxicación corporal general, se exprese o no con síntomas de enfermedad, que indica la necesidad de un tiempo de ayuno y desintoxicación.

El ayuno no es una técnica nueva. Los niños y los animales dejan de comer cuando están enfermos. Guiados por el instinto somático o la inteligencia interna el organismo canaliza sus energías hacia la eliminación de sustancias de desecho y tóxicas y dejan de comer. En ese momento lo importante no es la ingesta de sustancias nutritivas sino la capacidad de desintoxicación, autorregulación y autocuración del organismo y por ello desaparecen las ganas de comer.

La curación es un proceso biológico y el ayuno posibilita que el cuerpo ponga en marcha todos los procesos de desintoxicación, limpieza y regeneración. En este sentido el ayuno en si, realmente no cura. Es el cuerpo el que se cura mientras ayunamos. El poder de curación es siempre algo inherente al organismo vivo y ningún medicamento o médico puede llevarse los laureles de la curación. La curación es una cualidad de todo ser vivo, que mantiene en si mismo una parte de la capacidad curativa y de regeneración de la Naturaleza.

Cuando una persona ayuna no gasta energía en el proceso de digestión y asimilación de nutrientes y las células y órganos del cuerpo descansan. Esa energía ahorrada es invertida hacia los procesos de eliminación y autocuración. El cuerpo pone en marcha toda su gran capacidad de autorregulación y autocuración.

Durante el ayuno no es momento de comer sino de eliminar, renovar y regenerar. Todo ello se hace guiado por la inteligencia somática, esa misma inteligencia que hace que nuestro corazón lata, de día y noche, que nuestros riñones filtren la sangre de desechos, o que el hígado tome las sustancias necesarias para reconstruir el cuerpo y sus funciones y neutralice las sustancias tóxicas ingeridas. 

Esos mismos órganos, al no tener que trabajar en la digestión y asimilación de alimentos, recanalizan su energía hacia los procesos de curación. La inteligencia somática modifica el reparto energético en el organismo, canalizando la energía hacia las zonas donde la desintoxicación y curación son más necesarias.

BENEFICIOS DEL AYUNO
Muchos son los beneficios que conseguimos con el ayuno y haremos un breve repaso de todos ellos:

Facilita el descanso general y completo de los órganos vitales. 
Podemos señalar como descanso fisiológico al descanso aportado por el ayuno. Todo el cuerpo humano, es decir sus millones y millones de células no gastan energía en la digestión y asimilación de los nutrientes ingeridos, y esa energía que ahorran la invierten en el proceso de limpieza, regeneración y autocuración.

¿Y cómo se cura el organismo humano con el ayuno? Su capacidad de curación es una manifestación de la capacidad curativa de la Naturaleza en la que vivimos. La curación no es debido a unos medicamentos, ni a los médicos, no viene de fuera sino surge de dentro. La curación es un proceso que podemos despertar en nosotros observando y manteniendo en la vida normal los llamados Factores de Salud: alimentación sana, ejercicio, movimiento, trabajo creativo, respiración profunda y tranquila, contacto con la naturaleza, expresión psicoemocional, relaciones humanas auténticas y cooperativas (no competitivas)…etc. Cuando eliminamos las barreras que ponemos a la curación ésta ocurre por sí misma.

Detiene la ingesta de alimentos que se descomponen en el intestino e intoxican al cuerpo. 
El aparato digestivo se va limpiando con el ayuno. la ausencia de comida durante el ayuno facilita la desaparición de alimentos descompuestos en el intestino. Cuando los alimentos no se descomponen en el conducto digestivo no intoxican al organismo y el cuerpo se va sanando.

Vacía el tubo digestivo y se deshace de las bacterias de putrefacción.
Cuando el conducto digestivo se llena de restos de alimentos que sufren fermentación y putrefacción, aparecen una gran cantidad de bacterias, muchas de ellas perjudiciales para el organismo. El ayuno limpia al tubo digestivo de los restos alimenticios y también de los gérmenes posibles que pueden perjudicar al aparato digestivo y a todo el organismo. Al desaparecer la fermentación y la putrefacción desaparecen las bacterias que se alimentan de los alimentos descompuestos.

Las bacterias, habitualmente, son unos organismos oportunistas que se alimentan de la descomposición y muerte celular. Si eliminamos la fermentación y putrefacción intestinal, se quedarán sin comida y desaparecerán. El ayuno evita cualquier infección bacteriana en el intestino. Al eliminar los restos de nutrientes mal digeridos y fermentados, deja sin “alimento” a millones de bacterias que podrían perjudicar al organismo.

Da a los órganos de eliminación una oportunidad para ponerse al día en su trabajo. Favorece la eliminación y desintoxica al organismo.
La sobrecarga del organismo ocasionada por muchos años de una alimentación y una forma de vida insanas, dificulta la correcta eliminación de sustancias tóxicas. El organismo se va saturando poco a poco de sustancias de desecho ya que los órganos de eliminación se ven sobresaturados y no cumplen adecuadamente su función. Además, cuando nos mantenemos en un estado continuo de estrés llegamos al agotamiento orgánico, los órganos de eliminación no pueden cumplir su labor por falta de energía y las toxinas se van acumulando en su interior, dando lugar a una profunda intoxicación.

Con el ayuno, al estar la energía del cuerpo centrada no en la vida exterior, sino en la limpieza y autorregulación interior, el cuerpo se pone al día en la eliminación de desechos y tóxicos y se produce una gran desintoxicación ya que los órganos de eliminación tienen toda la energía a su disposición. Esto abre las vías hacia la curación.

Reestablece la bioquímica y la fisiología normal y sana.
Mediante el ayuno el organismo restablece la bioquímica y fisiología que le lleva hacia un proceso dinámico de curación. La salud no es una situación rígida y estable, sino, más bien, un proceso dinámico y lábil, un equilibrio que se renueva constantemente.

La renovación del cuerpo se ve ampliamente favorecida por el ayuno. El organismo instala el cartel de “cerrado por reparaciones” y pone en marcha todos los mecanismos de autorrecuperación y mejoramiento.

Favorece la desintegración y absorción de pus y flemas, derrames, depósitos, tejidos “enfermos,” y tumoraciones.

mediante el proceso de ayuno el cuerpo elimina todo lo que no sea vital para su correcto funcionamiento. Produce verdaderamente una autodigestión o autolisis de todas aquellas sustancias perjudiciales que se almacenan y reproducen en su interior.

El cuerpo sacrifica lo menos vivo y mantiene con mucho mimo lo órganos más vitales. Se produce una lisis o destrucción de los tejidos malsanos: tejidos con pus, flemas, fístulas, abscesos, tumores, debido a que no son vitales y necesarios.

Rejuvenece las células, tejidos y órganos del cuerpo.
Con el descanso, y no olvidemos que el ayuno es una forma de descanso, descanso fisiológico, el cuerpo se recupera y se cura a sí mismo.

Durante el ayuno las células, los tejidos y los órganos viven un verdadero rejuvenecimiento. Rejuvenecimiento que incluso se traslada a un rejuvenecimiento exterior y la persona da la imagen de ser más joven.

Permite la conservación y recanalización de la energía vital.
El descanso fisiológico favorecido por el ayuno, facilita la recuperación de la energía y la recanalización de la misma a través del “cuerpo energético”. El cuerpo energético es el sistema de energías del cuerpo que mantiene los átomos, las moléculas, las células, los tejidos y los órganos del cuerpo unidos y en buena y fluida comunicación. Este cuerpo energético tiene sus centros y canales de energía propios, los orientales los conocen muy bien con la denominación de chakras y meridianos.

Una de las causas que obstaculizan la libre circulación de la energía por el cuerpo son los bloqueos y barreras musculares originadas por tensiones emocionales y psicológicas. Durante el ayuno el cuerpo elimina estas barreras. De hecho una de las características propias del ayuno es que disminuye o prácticamente elimina las tensiones musculares. De esa manera la energía fluye sin trabas y la persona recupera su energía vital, la energía que mantiene la vida.

Incrementa la capacidad digestiva y de asimilación de nutrientes, tanto en el aparato digestivo como en cada una de las células del organismo. 
el descanso digestivo que ofrece el ayuno favorece la recuperación del aparato digestivo, tanto en su conducto como en las glándulas adyacentes: el hígado, el páncreas y el bazo. Estos órganos están encargados de transformar las corrientes nutritivas que le llegan desde el tubo digestivo, transformando las sustancias según las necesidades de todo el organismo. Al permitir este descanso se aumentará la capacidad digestiva y de asimilación de los nutrientes ingeridos.

Cambia el estado mental favoreciendo una expansión de la consciencia. 
Todas las antiguas culturas de la humanidad, tanto de occidente como de oriente, han utilizado el ayuno como el mejor y el más sano de los métodos para la expansión de la consciencia. El ayuno es un tiempo para interiorizar, un momento para estar hacia dentro. Muchos de los grandes místicos de la humanidad eran partidarios y conocedores de los grandes beneficios del ayuno a nivel de la consciencia. 

Por el contrario, una comilona pesada, un banquete de boda regada con alcohol y licores (mal llamados bebidas espirituosas) embota la consciencia y da sueño, te lleva a la inconsciencia, al limbo.

Mejoran la percepción por los sentidos.
Durante el ayuno hay una amplia renovación de los órganos de los sentidos. Muchos ayunantes señalan la mejoría de su capacidad de ver, escuchar, oler y gustar. El ayuno despierta la sensibilidad, los sentidos, la percepción del mundo y favorece el despertar de la consciencia.

Aumenta con el ayuno la capacidad de captar el gusto natural a los alimentos sanos. El sabor de las primeras frutas en la realimentación es difícil de olvidar.

Permite un descenso del peso.
El ayuno permite una pérdida de peso, lo que de por si es de gran ayuda en muchas enfermedades. El descenso de peso puede ser necesario y totalmente recomendable en enfermedades tan diferentes como son: la obesidad, diabetes, artrosis, artritis, hipertensión, problemas de la columna vertebral, trastornos cardiacos y respiratorios,…etc.

Hemos visto de forma resumida las más importantes ventajas de hacer un ayuno, como principal herramienta para mantener y recuperar la salud. Y siempre recomendamos el control y los consejos de un  especialista.

Los científicos descubren que el ayuno desencadena la regeneración de células madre y lucha contra el cáncer.

Cell Stem Cell publicó un estudio que encontró que el ayuno puede proteger su inmunidad de daños y activar la regeneración del sistema inmunológico, activando las células madre para renovarse.

En un ensayo clínico humano de fase 1 en el que participaron pacientes con quimioterapia y ratones, una larga duración de ayuno ayudó a reducir el recuento de glóbulos blancos.

Cuando se trataba de ratones, el ayuno “cambió un interruptor regenerativo”, cambiando las vías de señalización de las vías para las células madre hematopoyéticas, que están detrás de las funciones de la sangre y el sistema inmunológico, según la investigación.

“No podríamos predecir que el ayuno prolongado tendría un efecto tan notable en la promoción de la regeneración basada en células madre del sistema hematopoyético”.

El estudio implicó que el ayuno durante largos períodos de tiempo, durante 2-4 días en 6 meses puede matar a las viejas y dañadas células inmunitarias y crear otras nuevas.

La investigación descubre además que tiene la capacidad de construir tolerancia a la quimioterapia y para aquellos que sufren de trastornos autoinmunes.

“No podríamos predecir que el ayuno prolongado tendría un efecto tan notable en la promoción de la regeneración basada en células madre del sistema hematopoyético”, dijo el autor Valter Longo, Edna M. Jones Profesor de Gerontología y Ciencias Biológicas en la USC Davis School of Gerontología y director del USC Longevity Institute.

Longo tiene una cita conjunta en la Facultad de Letras, Artes y Ciencias de la USC Dornsife.

“Cuando uno se muere de hambre, el sistema intenta ahorrar energía, y una de las cosas que puede hacer para ahorrar energía es reciclar muchas de las células inmunes que no son necesarias, especialmente aquellas que pueden estar dañadas”, dijo Longo.

“Lo que empezamos a notar tanto en nuestro trabajo humano como en el trabajo con animales es que el recuento de glóbulos blancos disminuye con el ayuno prolongado. Luego, cuando vuelvas a alimentar, las células sanguíneas regresan. Así que empezamos a pensar, bueno, ¿de dónde viene?”

Ciclos de ayuno

Ayunar durante un período de tiempo prolongado puede forzar al cuerpo a utilizar su almacenamiento de cetonas, glucosa y grasa, así como romper los glóbulos blancos. Con cada ciclo de ayuno, la eliminación de los glóbulos blancos puede desencadenar la regeneración de nuevas células inmunes. El ayuno en cantidades prolongadas de tiempo se encontró a niveles más bajos de la enzima PKA, que es un efecto encontrado por el equipo Longo para mejorar la longevidad en los organismos. El ayuno también redujo los niveles de IGF-1, una hormona que está ligada al crecimiento del tumor, el riesgo de cáncer y el envejecimiento.

“PKA es el gen dominante que necesita cerrarse para que estas células madre cambien a un modo regenerativo. Da el OK para que las células madre sigan adelante y comiencen a proliferar y reconstruir todo el sistema “, explicó Longo, señalando el potencial de aplicaciones clínicas que imitan los efectos del ayuno prolongado para rejuvenecer el sistema inmunológico. “Y la buena noticia es que el cuerpo se deshizo de las partes del sistema que podrían estar dañadas o viejas, las partes ineficientes, durante el ayuno.

Ahora, si comienza con un sistema muy dañado por la quimioterapia o el envejecimiento, los ciclos de ayuno pueden generar, literalmente, un nuevo sistema inmunológico”. El ayuno también ayudó en la prevención de la toxicidad en un ensayo clínico en el que participaron un pequeño grupo de participantes. Pasando por la investigación de Longo, el grupo de personas fueron examinadas durante un período de 72 horas después de recibir quimioterapia.

“Mientras que la quimioterapia ahorra vidas, causa daños colaterales significativos al sistema inmune. Los resultados de este estudio sugieren que el ayuno puede mitigar algunos de los efectos nocivos de la quimioterapia”, dijo la coautora Tanya Dorff, profesora asistente de medicina clínica en el USC Norris Comprehensive Cancer Center and Hospital. “Se necesitan más estudios clínicos y cualquier intervención dietética de este tipo debe realizarse sólo bajo la guía de un médico”.

“Estamos investigando la posibilidad de que estos efectos sean aplicables a muchos sistemas y órganos diferentes, no sólo al sistema inmunológico”, dijo Longo, cuyo laboratorio está en el proceso de realizar más investigaciones sobre intervenciones dietéticas controladas y regeneración de células madre tanto en animales como en estudios clínicos.

Los beneficios del ayuno

  1. El ayuno ayuda a proteger contra las enfermedades cerebrales:

En Baltimore, investigadores del Instituto Nacional sobre el envejecimiento, descubrieron que el ayuno una o dos veces por semana puede prevenir la enfermedad de Alzheimer y Parkinson. Se recomienda que reduzca su ingesta calórica diaria a 500 calorías al día, durante dos días de los siete para ver efectos positivos en el cerebro.

  1. El ayuno reduce su riesgo de enfermedades del corazón y diabetes:

Su riesgo de diabetes y enfermedades del corazón se reduce considerablemente cuando usted va un día sin comer. Se ha descubierto que el cuerpo secreta una cantidad significativa de hormona de crecimiento humano, que quema grasa y acelera el metabolismo. La quema de grasa se ha encontrado para disminuir el riesgo de diabetes y enfermedades del corazón, y ahora, el ayuno se está convirtiendo en una forma elegida de tratamiento entre algunos médicos.

  1. El ayuno trata eficazmente el cáncer en las células humanas:

La revista científica del envejecimiento descubrió que los pacientes con cáncer que participaban en el ayuno en su plan de tratamiento, recibieron menos efectos secundarios de la quimioterapia. Cada prueba y estudio ha demostrado que el ayuno mejora la supervivencia, previene el crecimiento y propagación de tumores.

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento estudió un tipo de cáncer de mama para comprender mejor cómo el ayuno afecta al cáncer. Desde el ayuno, las células cancerosas trabajaron en tratar de construir nuevas proteínas y tomaron medidas para dividirse y crecer.

La célula cancerosa se está suicidando prácticamente, porque tiene que seguir trabajando para construir nuevos tumores y propagarse. La célula cancerosa está esencialmente trabajando para complementar lo que falta en la sangre que es crucial para que las células cancerosas prosperen.