Todos los mamíferos se alimentan durante su infancia gracias a la leche materna, pero una vez que son destetados nunca vuelven a probar otro tipo de leche. Esta norma universal sólo es incumplida por los humanos, que hemos sido convencidos de que hay que tomar leche todos los días y que la debemos tomar de otros animales, principalmente de la vaca, cuando todos los animales toman sólo la leche que proviene de su propia especie.¿Has visto alguna vez un chimpancé ordeñando una cabra? Realmente resultaría ridículo; por instinto cada especie toma la leche de su propia especie, excepto las personas que olvidan este instinto y toman cualquier tipo de leche que tengan a su alcance.
8 CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA
1. La leche es indigestible una vez que la persona tiene más de tres años. El 75% de los seres humanos, 3 de cada 4, a la edad de los tres años, invariablemente cesan de segregar dos enzimas necesarias para la digestión de la leche. Estas enzimas son: la lactasa para la digestión del azúcar de la leche y la renina para la digestión de la caseína, que contiene la proteína y los minerales como el calcio. La práctica de tomar leche más allá de la infancia conduce a la enfermedad, incluyendo los siguientes síntomas de envenenamiento: indigestión, gases, calambres, diarrea, constipados, asmas, alergias, desórdenes intestinales.
2. La leche es tóxica. Al tomar leche y sus derivados, nuestra flora intestinal los descompone, fermentando una parte y pudriéndose la otra parte, esto produce subproductos tóxicos de desecho.
3. La leche precipita la formación de moco cuando el cuerpo intenta desintoxicarse. La presencia de productos lácteos en el cuerpo, provoca la formación y expulsión de moco a través de los órganos respiratorios en forma de resfriado común, asma, sinusitis, alergias, bronquitis etc… Por supuesto que la leche y los productos lácteos no son los únicos factores responsables de estas y otras enfermedades, pero su uso en la dieta es uno de los factores determinantes que obligan al cuerpo a iniciar éstos y otros procesos de desintoxicación.
4. La pasteurización destruye sus nutrientes. Al calentar la leche, el calcio que contiene se transforma en inorgánico, o sea, que su estructura molecular ha sido modificada por efectos del calor aplicado para su pasteurización, convirtiéndolo en tóxico e inutilizable por el cuerpo, además en el proceso de pasteurización, la proteína de la leche, la caseína, es coagulada y endurecida, haciéndola indigestible.
5. La leche pasteurizada produce calcificación de los tejidos blandos del cuerpo. El calcio inorgánico y no absorbido es depositado en los tejidos blandos del cuerpo y calcifica, provocando un gran número de enfermedades como artritis, cataratas, piedras en el riñón, dolor de espalda etc…
6. La única leche adecuada para los hombres es la de su propia especie. La leche de cada especie está justamente adaptada para el desarrollo y crecimiento de los integrantes de la misma. La leche de vaca está adecuadamente preparada para colmar las necesidades nutricionales de los terneros -éstos doblan su peso en 47 días- los seres humanos en 180 días). Tienen cuatro estómagos y al cabo de un año pesan 150 kilos. La leche de vaca contiene tres veces más proteína que la leche humana y casi un 50% más de grasa. Los bebés humanos son más pequeños y más inteligentes que las vacas, necesitan menos proteína y sin embargo requieren otros nutrientes necesarios para posibilitar el desarrollo del cerebro de los bebés humanos de los que carece la leche de vaca.
7. Alta en colesterol y grasas saturadas. Estas características contribuyen a la creación de enfermedades cardiovasculares.
8. Contiene pesticidas, hormonas y antibióticos. Todos los productos químicos que se administran a las vacas, para su mayor crecimiento, mayor producción de leche etc… son asimilados por los animales y traspasados a través de la leche a quienes ingieren ésta.
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